Es por esto que nuestra casa posee una potente calefacción central por medio de una caldera de gasoil y de extintores y luces de emergencia en todas las habitaciones. Nunca está de más tener precauciones.
Las habitaciones tienen unas preciosas vistas desde las que se puede contemplar las calles del pueblo y, presidiendo todo el conjunto, la bellísima sierra de Cabrejas.
Todos los dormitorios disponen de dos camas o cama de matrimonio, con cuarto de baño completo en la propia habitación, por si acaso no nos apetece levantarnos hasta tarde y estar relajándonos en nuestra cama hasta bien entrado el día.
Merece la pena gastar unos minutos para ver la casa desde fuera hacia adentro. Recubierta de piedra, siguiendo la arquitectura de la zona, el aspecto que nos ofrece es el de un caserón de los de antes.
Si nos detenemos en la misma puerta, observamos esa mezcla tan hermosa que sólo la piedra en armonía con la madera puede ofrecer, con un mobiliario en perfecta consonancia con todo el resto de la estancia. No os olvidéis de mirar a vuestro alrededor cuando subáis por la escalera que da a la primera planta. |