La Vaca Colorina puede ser tanto el centro
de descanso tras un día de inolvidables excursiones por
la zona como simplemente un lugar donde desconectar del trabajo
diario, de las presiones y la vida acelerada en un sitio donde
la gente se toma la vida de una manera muy diferente a la que
estamos acostumbrados. Incluso dentro del mismo pueblo, sin movernos
demasiado podremos disfrutar de multitud de estímulos.
Si apetece dar un pequeño paseo hasta la Iglesia,
podréis disfrutar de su belleza a caballo entre el románico
y el gótico orientada al levante como entonces estaba establecido.
En la actualidad la técnica nos ofrece la más bella
estampa nocturna.
Si los animales os apasionan, no dejéis de visitar el
frontón, en cuya vertical se encuentra un precioso nido
de cigüeñas que todos los años nos vienen a
visitar. Si venís en época de cría, podréis
ver cómo los padres van a buscar comida para sus hijos.
Y si es el deporte lo que os mueve, tenéis a vuestra disposición el frontón para echar un partido con quien os apetezca con la observadora mirada de las cigüeñas. Tampoco os olvidéis del pantano, donde podéis hacer windsurf, esquí acuático o simplemente daros un chapuzón o pasear disfrutando del bellísimo paisaje. Todo depende de la época en la que os decidáis a visitarnos. |