Entorno

La Vaca Colorina puede ser tanto el centro de descanso tras un día de inolvidables excursiones por la zona como simplemente un lugar donde desconectar del trabajo diario, de las presiones y la vida acelerada en un sitio donde la gente se toma la vida de una manera muy diferente a la que estamos acostumbrados. Incluso dentro del mismo pueblo, sin movernos demasiado podremos disfrutar de multitud de estímulos. Si apetece dar un pequeño paseo hasta la Iglesia, podréis disfrutar de su belleza a caballo entre el románico y el gótico orientada al levante como entonces estaba establecido. En la actualidad la técnica nos ofrece la más bella estampa nocturna.

Si los animales os apasionan, no dejéis de visitar el frontón, en cuya vertical se encuentra un precioso nido de cigüeñas que todos los años nos vienen a visitar. Si venís en época de cría, podréis ver cómo los padres van a buscar comida para sus hijos.

Y si es el deporte lo que os mueve, tenéis a vuestra disposición el frontón para echar un partido con quien os apetezca con la observadora mirada de las cigüeñas. Tampoco os olvidéis del pantano, donde podéis hacer windsurf, esquí acuático o simplemente daros un chapuzón o pasear disfrutando del bellísimo paisaje. Todo depende de la época en la que os decidáis a visitarnos.

Enclavado a la orilla del Pantano de la Cuerda del Pozo, Herreros es el nombre que se asignó a esta aldea castellana en las repoblaciones del Siglo XI. Según los libros de historia, nos encontramos que en el Siglo XIII formaban parte de Herreros 5 vecinos, aunque el crecimiento de la población fue vertiginoso puesto que en el Siglo XVIII ya el número ascendía a 56 personas.

Es por esto que Herreros sigue teniendo ese sabor a pueblo tranquilo, a sitio en el que el reloj avanza mucho más despacio que en el resto del mundo. Como llegaría a reflejar Pío Baroja al regresar de Urbión " entró en el pueblo a la luz de la luna por la Ermita de la Soledad y disfrutó por una noche de la amable hospitalidad de los CHAVETOS*"

Rodeado de la sierra de Cabrejas, zona de altísimo valor natural por ser lugar de anidación y comedero del buitre y a unos 20 Km. de uno de los parajes más hermosos del mundo, La Laguna Negra, Herreros es un lugar privilegiado para las personas que están de paso y quisieran ver en la lejanía la Sierra Cebollera o los Picos de Urbión.

*"A Orillas del Duero dePío Baroja", publicada en la Revista del Imparcial , entre diciembre de 1901 y febrero de 1902. También en Pío Baroja "Escritos de Juventud" Ed. Manuel Longares,